La obesidad se define como el aumento de tejido graso en el organismo debido a una alimentación excesiva, a la presencia de un síntoma psico-somático o, en algunos casos, debido al factor hereditario.
Sin embargo, la obesidad y el sobrepeso no solo constituyen un problema estético sino también puede originar o precipitar la aparición de patologías cardiovasculares y metabólicas tales como la diabetes, la hipertensión arterial y la arteriosclerosis.
Es preciso tratar la obesidad y el sobrepeso de modo individual en cada paciente, realizando una completa historia clínica y exploración física, además de recoger los antecedentes personales y familiares del paciente y sus hábitos dietéticos. Esta completa evaluación del paciente nos permite seleccionar el tratamiento más adecuado en cada caso, de modo que se convierta en una opción real para cada paciente que permita conseguir los objetivos deseados.
De modo rutinario realizamos un seguimiento con controles médicos que pueden ser mensuales o quincenales según el caso, para conseguir en todo momento la adecuada evolución del paciente. Una vez conseguido nuestro principal objetivo "llegar al peso idóneo" en cada caso, debemos preocuparnos de algo no menos importante: el mantenimiento del peso alcanzado gracias a la reeducación y corrección de hábitos incorrectos.